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Daniel
Riveros (a.k.a Gepe) nos recibe en la
puerta de su casa, tratando de que el
perro que viene tras él no se nos
escape por la reja entreabierta. A juzgar
por su aspecto, pareciera que le interrumpimos
una relajada tarde primaveral. Sin embargo,
se muestra amable y locuaz. Pareciera,
también, que Gepe fuera un tipo
más bien familiar. O al menos se
sintiera comodísimo en una casa
donde se respira tranquilidad. Tanto así
que las preguntas y respuestas surgen
de forma espontánea en el fresco
jardín donde nos hemos acomodado.
Incluido su perro.
Resultado:
una distendida conversación que
tal como la cadencia de sus canciones,
se movió desde todo su trabajo
y su nuevo disco Gepinto (Quemasucabeza,
2005), hasta el folclor y la tonada, los
apagones, el fluxus, algunos programas
de radio, el lo-fi, Michael Gira, el pop
y el noise.
¿Delirante, no?No creas. Totalmente
racional.
¿Crees
tú que perdiste cosas con el cambio
de sello desde Jacobino Discos a Quemasucabeza
o son dinámicas distintas?
Yo
creo que no perdí nada, porque
igual sigo estando en los Jacobino. O
sea, en Jacobino no sacamos discos porque
nadie tiene el suficiente capital como
para hacerlo, pero seguimos haciendo tocatas,
los cabros siguen tocando, y lo de Quemasucabeza
fue 100% beneficio, porque gané
en cobertura salí en varios
lados- y el disco quedó bien grabado,
se escucha bien. Aparte, el Rodrigo (Santis)
dejó hacer realmente lo que quisiera.
Yo podría haber hecho cualquier
cosa: desde el diseño del cd hasta...
todo.
Con los Jacobino, se trata de más
que nada de generar una identidad de colectivo
que de sello discográfico, porque
es bien difícil hacerlo, en cuanto
a términos de plata.
En
Gepinto es evidente que hay un gran salto
en la producción, en el sonido,
en la calidad de los arreglos. Incluso
hay gente que piensa que te has alejado
de la raíz precaria del principio
y de lo que haces en vivo, que casi siempre
es algo menos pulcro, más improvisado.
¿Cómo crees tú que
es la interacción que hay entre
lo que quedó registrado en el disco
y lo que haces en vivo comúnmente?
Es
que igual grabamos en vivo el disco. O
sea, todas las canciones están
grabadas con una base, tocando como mínimo
dos personas a la vez, o voz y guitarra
al aire. Las cinco primeras, por ejemplo,
están grabadas en vivo y después
les fuimos agregando cosas encima. Había
que probar, porque siempre uno anda haciendo
cosas lo-fi porque dice que no tiene los
medios y, bueno, cuando se tienen, ¡para
que seguir haciendo lo mismo! Es mejor
probar y después, por ejemplo,
al otro disco, ver cual fue la experiencia
más beneficiosa.
Sí,
a mí también me han dicho
Oye, igual se perdió un poco,
pero quizás ganó en otras
cosas. El que suene menos lo-fi puede
ser más interesante a otra genteque
no está tan compenetrada con ese
mundo, aunque de todas maneras igual siga
siendo lo-fi dentro de todo, porque hay
cosas que están desafinadas, hay
errores en la ejecución, entonces
sigue teniendo un poco ese
cariz.
¿Había
una intención, entonces, de darle
harta importancia a la producción?
Si,
completamente.
Y
lo precario de antes ¿era por opción
o por recursos?
Mmmm,
por ejemplo para el 5x5 (Jacobino
Discos, 2004) yo grabé 11 canciones
y 4 eran medias fomes. Así que
dejé 7, las más importantes.
Y fue un trabajo largo. Grabé con
un amigo y no cachábamos mucho,
entonces fue harto tiempo tratando de
ver cómo se hacían las cosas,
qué arreglos poner; de hecho para
Namás estuvimos meses,
mientras grabábamos otras cosas.
No fue algo que grabamos en un fin de
semana y ¡ya, listo!, sino que fue
un trabajo súper largo y que en
realidad sonó así porque
la tarjeta de sonido tenía un ruido
y cosas de ese tipo, pero para nosotros
hubiera sonado lo máspro posible,
tratábamos de hacer nuestro máximo
esfuerzo.
Quizás
el lo-fi de 5x5 venía
dado porque era un disco más solitario
tu tocaste casi todos los instrumentos-,
la guitarra y tu voz llenaban casi todos
los espacios, pero en Gepinto
¿Cómo fue el trabajo de
composición? Lo pregunto en cuanto
a la participación de Pablo Flores,
Sebastián Sampieri y de Santis,
también, como ingeniero.
En el 80% yo hago la canción y
luego voy donde ensayamos y ellos (Pablo
y Sebastián) empiezan a tocar cualquier
cosa arriba. Entonces yo les digo: Ah!
está bueno esto y así
le vamos agregando cosas y vamos proponiendo
entre los tres. Igual ellos tiene súper
buen oído y tienen hartos instrumentos
para probar. También a veces yo
llego: ¡Ya, hagamos esto!..
con este arreglo y todo. Las canciones
siempre nacen de mí, las hago solo,
con el teclado o la guitarra, pero igual
hay un trabajo de grupo. Lo que pasa es
que somos súper amigos, entonces
no hay nada que no podamos compartir,
no hay ni un recelo de nada, de que las
canciones son mías. Aparte
a ellos les gusta harto.
La
mano del Santis fue súper importante
para todos los ruidos, bases, cosas así.
Por ejemplo, en la primera canción
del disco, yo le dije que hiciera una
introducción a partir de algo que
yo le grabé. También hay
una canción que quedó fuera
del disco que se llama Uno a Uno
que él le hizo la base entera,
que no la grabamos pero la vamos
a estar tocando en vivo- porque se echó
a perder una nota del teclado y sonaba
mal. También todos esos ruidos
por abajo que hay en Estilo Internacional,
o esas voces que se repiten, todo fue
idea del Santis. Yo creo que él
es el cuarto integrante. De todas maneras.
Tu
explicabas que Gepinto se
podía dividir en tres partes: la
primera con unas canciones más
pop, la segunda de canciones más
íntimas y la tercera donde está
todo lo más experimental, los ruidos
y arreglos electrónicos. Eso es
en la forma, pero en el fondo ¿Cuál
crees tú que es el punto que unifica
el disco y, en realidad, todas tus canciones?
Hay una idea transversal que pasa por
las letras, por la calidad de la composición.
Por ejemplo, yo no ocupo más de
cinco notas dentro de la canción,
de hecho, por lo general son cuatro. Siempre
hago canciones que son como un bote (explica
emulando con la mano el vaivén
de un bote en la mar), como Los
trapenses. Eso es una cosa transversal,
una forma de composición que he
adoptado. Por otro lado, las letras. Es
decir, sobretodo las letras. Todas parten
de lo mismo o tienen la misma relevancia.
No hay ninguna canción que yo diga:
la letra, filo no más.
¿Alguna
canción que te gusta más
por sobre las otras?
Nihilo
es mi favorita y la ultima del disco,
Guinea
¿Por
el resultado o por una cosa más
personal?
Nihilo
me gusta porque la canción la partí
haciendo solo y los cabros dijeron ¡espérate
un poco! Y una vez estuvimos como dos
horas tocando la canción (comenta
riendo, mientras imita la telaraña
de ruidos con sus manos). Yo después
dejé de tocar y éstos estaban
en otra. ¡Es que es una cosa de
amistad absoluta! Primero yo, después
está el Pablo que hace los ruidos
con la voz y después el Sebastián
que deja la cagá atrás con
el fruity loops. Por eso para mi esa canción
significa algo, emocionalmente.
Guinea
me gusta por como quedó. La hice
súper rápido. Es como Nahuel,
que la hice en 15 minutos. Iba caminado
por la calle y me acordé de ese
nombre, entonces escribí la letra
rápido, sin tener la melodía
y después tomé la guitarra
y salió al tiro.
CHILE,
PAIS DE POETAS
¿Cómo
surge tu encuentro con el folclor? ¿Hay
ahí algo casual o hubo un trabajo
consciente de investigación o rescate?
Partió como algo casual, pero después
se convirtió en una obsesión.
Una vez en el 2000 escuché el tema
Angelita Huenumán en
la casa de un amigo y fue genial, algo
demasiado bueno, algo que, más
allá de sentir que la música
era demasiado rica de lejos, es bonita
de cerca, porque te es familiar, primero
que nada; se siente muy familiar, aunque
tu hayas escuchado heavy metal toda tu
vida. Es una sensación extraña
en que se unía la música
con todo. Después caché
un programa que lo debería escuchar
toda la gente a la que le gusta la música
con cajón, con ruidos, porque no
hay ninguna distancia entre Glenn Branca
o Tim Hecker y lo que salía en
este programa (que lo dan a las 1 de la
tarde en la radio de la Usach y lo conduce
la profesora María Sánchez),
que toca cosas demasiado rebuscadas. Por
ejemplo, unos temas de unos viejos que
tocan en una Iglesia de Chiloé
como unos villancicos
¡y que
la cagó!, o música con palos,
golpeando unas ollas, cosas así.
En este programa le hacían propaganda
a una disquería que se llama Discomanía,
que queda ahí en 21 de Mayo en
una galería y que vende folclor
desde hace 50 años y tiene vinilos,
por ejemplo, de Millaray, que es súper
antiguo, incluso antes de Cuncumén,
que fue el primer grupo que recopiló.
Ahí descubrí a Osvaldo Jaque,
que debe ser el recopilador más
estudioso, y meticuloso. Por ejemplo,
dentro de la tonada, el hace 7 u 8 subdivisiones,
como la tonada oftalmológica, la
tonada dérmica, etc, de acuerdo
a lo que hablan las letras. Porque en
lo musical, el folclor de Chile, Argentina,
Uruguay, hasta Bolivia, todo tiene que
ver con los juglares españoles,
entonces en esto no hay mucho que analizar,
fue una derivación natural de eso,
pero en las letras
ahí está
todo lo novedoso, ahí se refleja
que Chile es un país de poetas
y no va a ser nunca un país de
músicos. Dentro de nosotros no
hay una idiosincrasia creativa musical,
sino una cosa más temática,
de letras, de concepto.
En
tu trabajo hay una reabsorción
de las esencias y a la vez un adhesión
de diversos elementos a modo de pastiche,
influido, por cierto, por la cultura y
los tiempos en que vivimos. ¿Cómo
te sientes con la etiqueta de neofolclor
o de folk de vanguardia que te han colgado?
Yo creo que es folclor pop. Porque folk
es algo que yo no hago. Folk es
Bob Dylan. Aunque igual hay unas canciones
media Nick Drake que tengo, pero no creo
que prime eso. Yo creo que lo mío
es como tonada. Y sí, yo creo que
neo puede ser, porque igual es como una
falta de respeto al origen.
Ya no estamos con las mismas condiciones
ni musicales ni estéticas ni sociales.
Más bien, yo digo que es folclor
pop, porque el pop a mi me encanta. Me
encanta Talk Talk, Pet Shop Boys, etc,
los que hacen las canciones 4 estrofas,
un estribillo, un puente, etc, la estructura
clásica.
De
todas maneras, hay canciones que no son
folclor para nada, como Sal,
Nihilo, que son más
como esa ondita Low. Yo creo que Low es
el primer grupo cantado que me gustó,
porque Sonic Youth yo lo veo como más
instrumental. Low y Yo La Tengo.
Que
escribir canciones sea una terapia para
mi, no quiere decir que yo sea deprimido.
Todo lo contrario
Con
respecto a las canciones, ¿Crees
tu que es necesario tener una experiencia
vital intensa para hacer buenas canciones?
(piensa
un momento) No creo, porque uno tiene
vidas relativas. Por ejemplo, Michael
Gira, de Swans: él estuvo en la
cárcel harto tiempo, se arrancaba
de su casa cuando era más chico,
era ladrón, drogadicto, y hacía
la música que hacía. Nick
Drake, por otro lado, era un tipo introvertido,
con una vida más normal, burgués
clase media (como la que creo tener yo).
Entonces las dos cosas se compensan.
Michael
Gira lo que trataba de hacer era sentar
las bases de sus teorías caóticas,
por decirlo de alguna manera, y Nick Drake
generaba el espacio estético necesario
para compensar su
decadencia (que
es como lo que trato de hacer yo) o como
tratar de ordenar las cosas y verlas de
lejos. Es un ejercicio bien intelectual.
Siempre
en el arte hay una intención, ya
sea de libertad de expresión creativa,
de poder experimentar o bien de terapia
catártica, de exorcizar ciertos
fantasmas interiores. Por ejemplo, cuando
en el tema 5x5 dices Sabiendo
de cosas graves / se aprende de lo simple,
pareciera que estás compartiéndonos
una reflexión, ¿Cuál
es la necesidad de hacer canciones?- si
es que la tienes- , ¿Qué
te mueve a hacer canciones?
(piensa) Pueden ser los errores. Es que
uno necesita sublimar, pero a mi me gusta
sublimar no escondiéndolo, sino
abriéndolo más, diciéndolo
más, eso es tal cual como lo estaba
pensando. De repente muere alguien y es
tan complejo, pero, en el fondo, es súper
simple: ¡se murió no
mas! dejó de vivir, aunque
en realidad se abre un hoyo gigante, porque
para cada uno es diferente, entonces es
un hoyo súper complejo. Bueno,
eso debe ser lo más terrible, pero
hay otros hechos significativos, que son
súper simples: que te pateen o
pasa también cuando se corta la
luz. Es raro que se corte la luz, para
mí desde chico es una experiencia
existencial fuerte (risas), es como Oh!,
no funciona nada, puede ser el caos,
pero están todos en sus casas,
en silencio, apenas prenden una vela.
Yo creo que de esas se pueden sacar cosas
súper complejas. Y las cosas son
a la vez complejas y simples. Entonces,
sí: hay una necesidad de hacer
canciones y de explicar las cosas, pero
explicarlas a la misma altura de lo que
son, apropiarse de códigos y hacerlos
de uno. Lo mío es ta-ta-ta-ta-ta-ta,
hablar tal cual se piensa
sí,
porque uno no piensa lógicamente,
ni con comas ni puntos ni bien redactado.
Los signos de las palabras no son objetivos,
entonces por eso pienso que los poetas
hablan más la verdad que otra gente
que los historiadores, por decirte
porque
tratan de relacionar el lenguaje de manera
más directa con los sentimientos,
con la verdad en el fondo. Y que escribir
canciones sea una terapia no quiere decir
que yo sea deprimido. Todo lo contrario.
Todo
el arte pasa por una cosa racional
Por
ahí, leía una entrevista
a Stephen Merrit de Magnetic Fields en
que decía que él siente
que hace pop porque las canciones y las
letras se le aparecían en la calle
o cuando iba a los bares y se ponía
a escuchar lo que la gente hablaba. Por
ejemplo, en tu canción Canasto
hay una mirada bien cotidiana, emparentada
con lo naturalista, ¿Dónde,
principalmente, está lo pop en
Gepe? , ¿Cómo es el pop
de Gepe?
Primero,
en lo que escucho. El pop siempre ha estado
presente. Yo no creo que tu o nadie empezó
escuchando a John Cage. Es casi imposible.
Hay dos formas de verlo: una en que uno
puede decir: el pop es la mejor
música o, dos,porque es con
lo naciste y ocuparlo como fórmula.
Porque puede que a mi no me guste el pop,
pero que lo ocupe como fórmula
(que es lo que hacen los Sonic Youth un
poco, porque ellos quizás pueden
estar más relacionados con el noise
o con cosas más abstractas, pero
en el fondo todos los discos oficiales,
de Geffen, son como tomar la masa de ruido
y hacerlo canción). Yo más
que nada me relaciono con el pop como
fórmula. De hecho cuando escucho
el 69 canciones de amor (69
Love songs, Magnetic Fields, 1999, Merge)como
que unoestudia como se hacen las canciones.
Ese disco tiene muchas canciones, de todos
los estilos, más encima con distintos
registros de voz, con muchos instrumentos.
Por
ejemplo, 3 discos pop hitos para mi son:
69 Love Songs, en cuanto a composición
y a todo lo que puede llegar a ser el
pop y nada más que eso; el Riot
on an empty Street de The Kings of Convenience
(Astralwerks, 2004), como sonido, por
como está equalizado todo, y como
forma de inspiración el Smile de
Brian Wilson o de Beach Boys (1967, Capitol).
¡Ese disco es brillante
es
pop progresivo! Es una obra a la vez conceptual
unitaria, a la vez son canciones individuales.
Y pasa el tiempo y sigue estando en lo
más alto. Ahí se ve la gente
que es genio o tiene momentos de lucidez
fuera de lo común. Y a pesar de
todo lo pop que tienen, son discos complicados.
(
) Yo no creo que el arte de Jackson
Pollock, por nombrarte a uno, sea una
cosa meramente intuitiva. ¡Para
nada! Yo creo que lo debe haber pensado
demasiado tiempo. Quizás primero
chorreó, ¡paf!, pero al tiro
hizo un esquema mental del asunto. No
creo que pase por una cosa solamente intuitiva.
Creo que la Violeta Parra o el John Cage
o los grandes compositores del mundo descubrieron
cosas, pero después siempre le
dieron el filtro racional. Tienes un fluir
de cosas, como un arco que se abre y se
mete en la cabeza, pero eso sale de manera
ordenada racionalmente. Yo creo que todo
el arte pasa por una cosa racional. Y
así funciona. El Fluxus, por ejemplo,
es súper racional, conceptualiza
todo. De hecho, el concepto va delante
de la obra. Y uno cree que el fluxus es
súper loco, súper
intuitivo, sí, intuitivo, y no
poh
es súper intelectual.
Por eso yo encuentro que el surrealismo
es una corriente menor, no en cuanto a
concepto ni a impacto, sino a la obra
misma. Encuentro que las obras no son
tan buenas como el concepto mismo de surrealismo.
En
el tema de las letras, a pesar de lo cotidiano,
de la mirada parcialmente naíf,
hay cosas cósmicas, media psicodélicas
(sostenme la cabeza en una mano),
sobre la interacción de los elementos,
de las palabras, de los colores. ¿Tú
crees que ese nivel de abstracción
hace que las canciones se vuelvan atemporales?
Encuentro
que en el idioma español cantar
en verbo infinitivo es una mugre. A mi
me carga eso de (cantando): Yo estoy
acáaa / viéndote volaaar.
Al ocupar las conjugaciones infinitivas
se diluye todo, encuentro que son palabrasabiertas;
es mejor explicar todo, pero a la vez
que se desindividualizen. Es una fórmula.
A mi lo que me cuesta son las letras,
la música me sale rápido.
Y le doy una y otra vuelta, me cuido de
no decir ciertas palabras, de conjugar
ciertos verbos, tratar de no ser mamón,
por sobretodo (risas). Por ejemplo, un
tipo que está al borde de la mamoneria
y de lasbuenas letras, pero que no le
resultan tanto tanto es el loco de Lucybell
(Claudio Valenzuela), porque yo creo que
igual tiene buenas letras, pero
abstrae todo tanto que vuelve las cosas
demasiado
sobrexpresivas, que al
final hacen una madeja de cosas que no
explican nada.
El
idioma español hay que tratarlo
con mucho cuidado, porque es súper
imperfecto. Por ejemplo, una oración
que en español digo en 8 palabras
en inglés la digo con 4, y los
alemanes la pueden decir en una palabra
con prefijo y sufijo. Entonces esa forma
de lenguaje que es más sintética,
explica las cosas de manera más
clara.
Ante
el lanzamiento de Gepinto
en una Sala Master repleta, ante la buena
acogida que has tenido en la prensa y
ante todas las expectativas que había
en el Festival Neutral sobre tu show,
¿Cómo es tu relación
con el éxito?
(Tras
un momento de silencio) Es que yo igual
soy ambicioso. Materialmente y espiritualmente.
Me gusta disponer de las cosas, no cosas
materiales, ni las máquinas más
caras, pero yo quiero que ensayemos 8
días seguidos, 7 horas, entonces
yo soy súper sistemático
en ese sentido. Y también ambicioso
espiritualmente, porque a mi me
¡cargan todos los grupos! , ¡soy
súper odioso! Me carga
. Me
carga
. ¡mejor no lo digo!
(risas). Te digo los que me gustan, mejor.
Me gusta mucho, y yo te puedo argumentar
todos los puntos de vista de porque me
gustan, Perrosky, porque me gusta la Javiera
Mena, porque me gusta Mostro, Golden Baba,
Fredi Michel. Y soy súper claro
en ese sentido.
Coincidentemente
harta gente del Panorama Neutral
La curatería del Santis (risas).
Pero coincidencia porque yo no hice nada.
Pero volviendo al tema, igual ahora han
salido hartas cosas. Por ejemplo, hay
una propuesta del sello Feria Music, que
es el sello de la Feria del Disco para
editar Gepinto en todo Chile
y los tipos se encargan de hacer promoción
y todo. Aparte, estuve también
con un product manager de Universal y
estaba interesado en sacarlo afuera. Y
yo encuentro bueno que pasen esas cosas,
porque son equivalentes a todo el esfuerzo
que uno ha hecho y a la magia, lo especial,
que pueda tener. Yo creo que mi ambición
de éxito va a la par con lo que
está pasando, o sea, uno siempre
quiere un poco más. A mi me encantaría
vivir de la música
obviamente
todavía no se puede, pero algún
día. Yo pienso que uno debe ir
forjándose pequeñas metas.
Por ejemplo, yo nunca pensé que
iba a cantar solo, siempre pensé
que iba a estar atrás de un grupo,
después pensé que me encantaría
tocar en un lugar de tal magnitud, que
hubiera 200 personas, que me gustaría
salir fuera de Santiago, lo hicimos, y
así. De a poco se va logrando cosas.
Nunca he ido patrás. Y eso es lo
mejor.
Cristóbal
Cornejo
Fotos,
cortesía Quemasucabeza
www.quemasucabeza.cl